Más de dos decenas de mujeres vestidas con largos velos y vestidos blancos encabezaron el recorrido por las calles de Culiacán para recordar a Lupita Leyva Flores, “La Novia de Culiacán”.
El recorrido empezó por la calle Ángel Flores y entre aplausos de admiración de otras mujeres y comentarios lascivos de algunos hombres entraron al Mercado Garmendia.
A lo largo y ancho de la calle se acomodaron para seguirse unas a otras y mostrar honor a Lupita, mientras la señora Norma recita de memoria, frente a todos y mientras camina, el poema La Novia de Culiacán de Jaime Rochín González.
Para la artista visual y organizadora de la movilización, María Romero, este encuentro tiene dos etapas, la primera que inició con ella recorriendo las calles de la ciudad, de 1996 al 2014, como un refugio para abrazar la muerte de su madre y justificar la locura que en ese momento internaba en sí misma.
“Decidí en un momento de mucho dolor recuperar el personaje que me ayudaba a blindarme para no sentir dolor, y me vestía de novia porque no podía recuperar a mi mamá y recuperé el personaje (…). Yo podía ir a todos los lugares vestida de novia para justificar mi locura”.
Posteriormente, desde el 2015, se convirtió en una experiencia colectiva combinando el recuerdo de Lupita ‘La Novia de Culiacán’, quien recorría las calles de la ciudad portando un vestido blanco, lentes oscuros y adornada con maquillaje hasta convertirla en el estandarte de la caminata tradicional que cumple ya 29 años.






