Comerciantes de Culiacán reportan un incremento sostenido en los asaltos a negocios en las colonias periféricas de la ciudad, mientras que en el centro histórico parece haber disminuido la incidencia delictiva, según dirigentes del sector.
El presidente de la Unión de Comerciantes de Culiacán, Óscar Sánchez Beltrán, explicó que gracias al despliegue de fuerzas federales y estatales en el primer cuadro —especialmente en zonas como el Mercado Garmendia— los robos de alto impacto, como atracos a locales abiertos o cerrados y asaltos a transeúntes, pasaron de un promedio de ocho casos diarios a apenas uno.
Sin embargo, esa aparente mejora en el centro contrasta con lo que ocurre en las zonas aledañas:
- En colonias periféricas de la ciudad, los robos a comercios han aumentado alrededor de 40 % en las últimas semanas, de acuerdo con el sector empresarial.
- En todo el municipio se reportan hasta 15 incidencias diarias de delitos contra actividades comerciales, incluyendo distintos tipos de robos.
El repunte se da en delitos considerados menores o “no relevantes”, pero que son frecuentes y generan pérdidas económicas, como el robo hormiga, la estafa con billetes falsos y el hurto de infraestructura dentro de los negocios.
Un aspecto preocupante, según comerciantes, es que la gran mayoría de estos delitos no se denuncia de forma formal.
Se estima que el 98 % de los afectados prefiere no acudir al Ministerio Público, y solo informa a la policía preventiva por temor a represalias o actos de violencia contra ellos o sus negocios.
Ese miedo generalizado ha llevado a que los propios empresarios implementen medidas de autoprotección, como reducir horarios nocturnos, disminuir la exposición de efectivo en cajas registradoras y mantener comunicación constante con policías asignados a sus sectores.
Aunque el incremento de asaltos ocurre en el contexto de operativos de seguridad con fuerzas estatales y federales —que han logrado contener algunos delitos de alto impacto en el centro—, los robos a comercios fuera de esa zona reflejan un reto persistente para las autoridades y habitantes de Culiacán.






