El abandono escolar se ha convertido en una problemática creciente en Sinaloa, donde en los últimos meses miles de estudiantes han salido del sistema educativo, principalmente en el nivel medio superior, de acuerdo con la organización Mexicanos Primero capítulo Sinaloa.
La representante del organismo en el estado, Nuria Alejandra González Elizalde, señaló que si bien la violencia ha sido uno de los factores que influyen en esta situación, el fenómeno es mucho más complejo y no puede reducirse a una sola causa.
Explicó que, aunque las autoridades han destacado que la cobertura educativa se mantiene alta, esto no necesariamente refleja la permanencia de los alumnos en las aulas, que es donde radica el principal desafío.
“El problema no debe simplificarse, es mucho más complejo. Puede haber cobertura, pero eso no garantiza que los estudiantes permanezcan en la escuela”, advirtió.
La organización, cuyo objetivo es impulsar el derecho a la educación de niñas, niños y adolescentes bajo los ejes de acceso, aprendizaje y participación, destacó que la matrícula por sí sola no permite dimensionar el abandono escolar, ya que intervienen factores como la movilidad entre escuelas, la migración o incluso cambios demográficos.
Sin embargo, subrayaron que hay un punto claro: la permanencia escolar no está garantizada para todos los estudiantes.
González Elizalde indicó que el abandono escolar es un proceso que no ocurre de manera repentina, sino que se va gestando con el tiempo a través de señales como la inasistencia, el rezago académico, la desconexión con la escuela y la pérdida de sentido en la educación.
En este contexto, identificó seis grandes factores que inciden en esta problemática: condiciones socioeconómicas, trabajo infantil y juvenil, violencia e inseguridad, afectaciones socioemocionales, pérdida de sentido de la experiencia escolar y factores institucionales, como la discriminación, la discapacidad y otras barreras que dificultan el acceso efectivo a la educación.
Finalmente, la organización hizo un llamado a visibilizar y atender de fondo esta situación, con el objetivo de entender por qué los estudiantes están dejando las aulas y generar estrategias que garanticen su permanencia en el sistema educativo.






