Las precipitaciones registradas durante las últimas semanas continúan favoreciendo la recuperación de las condiciones hídricas en Sinaloa.
El más reciente reporte del Monitor de Sequía de México señala que únicamente el 26% del territorio estatal permanece bajo la categoría de “anormalmente seco”, sin que actualmente se reporten zonas con sequía moderada, severa o extrema.
El informe, elaborado con datos al 15 de julio de 2026, muestra un cambio significativo respecto a los últimos dos años, cuando gran parte del estado enfrentaba condiciones críticas por la falta de lluvias y los bajos niveles de almacenamiento en las presas.
Diez municipios aún presentan déficit de humedad
Aunque el panorama ha mejorado, algunas regiones del estado continúan registrando escasez de humedad en el suelo. Las afectaciones se concentran de manera parcial en 10 municipios, donde persisten condiciones consideradas como antesala de una posible sequía si disminuyen las precipitaciones.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente para evaluar el comportamiento de las lluvias durante el resto de la temporada y prevenir impactos en el sector agrícola y el abastecimiento de agua.
Presas recuperan almacenamiento
El incremento en las lluvias también ha permitido una recuperación en los embalses de Sinaloa. Las 11 presas del estado reportan un almacenamiento conjunto superior a los 4 mil 300 millones de metros cúbicos**, equivalente a poco más del 27 por ciento de su capacidad total.
Durante la última semana, los vasos de almacenamiento registraron un importante aumento en su volumen gracias a las aportaciones generadas por las precipitaciones en las cuencas.
Recuperación aún no es uniforme
A pesar de la mejoría, algunas presas continúan con niveles reducidos, por lo que especialistas advierten que será necesario mantener un buen temporal durante las próximas semanas para consolidar la recuperación del sistema hidráulico estatal.
En comparación con el mismo periodo de 2025, Sinaloa presenta una situación más favorable tanto en disponibilidad de agua como en la reducción de áreas afectadas por la sequía, lo que representa un respiro para las actividades agrícolas y ganaderas tras varios años de condiciones adversas.






