Con prendas y globos blancos, pancartas y mensajes de esperanza, cientos de ciudadanos salieron este domingo a las calles de Culiacán para participar en una marcha por la paz y exigir condiciones que permitan a las familias recuperar la tranquilidad y volver a caminar sin miedo.
La movilización reunió a ciudadanos de distintas edades, familiares de víctimas, empresarios, integrantes de colectivos y representantes políticos, quienes avanzaron por la avenida Álvaro Obregón con un llamado común: poner un alto a la violencia que ha afectado la vida cotidiana en Sinaloa.
La marcha comenzó después de una misa realizada en las inmediaciones de La Lomita y tuvo como destino la Catedral de Culiacán. Los participantes vistieron de blanco como símbolo de paz y llevaron carteles con mensajes como “Sinaloa, ponte de pie”, “No más de lo mismo” y “Verdad, justicia y paz”.
Recuerdan a víctimas de la violencia
Entre los asistentes estuvieron familiares de personas asesinadas durante los últimos meses. También participaron familiares de Alejandro, un niño de un año y cuatro meses que murió recientemente durante un ataque armado en Culiacán, así como personas cercanas a Misael, un adolescente de 16 años asesinado en febrero.
Durante el recorrido, algunos manifestantes llevaron fotografías y mensajes dedicados a sus seres queridos, mientras exigían que los hechos violentos no queden en el olvido y que las autoridades garanticen condiciones de seguridad para la población.
Martha Reyes, presidenta de Coparmex, señaló antes de iniciar la movilización que la protesta no estaba dirigida contra una persona o grupo político, sino que buscaba colocar la defensa de la vida y la paz en el centro de la conversación pública.
Exigen no acostumbrarse a la violencia
Uno de los principales reclamos de la jornada fue evitar que la violencia termine convirtiéndose en algo cotidiano para los habitantes de Sinaloa.
Los participantes pidieron recuperar la seguridad, la libertad y los espacios públicos para que las familias puedan realizar sus actividades sin temor.
La convocatoria fue planteada como una movilización ciudadana y apartidista, impulsada por organizaciones civiles, empresarios y colectivos.
Con el avance del contingente por las calles de Culiacán, el mensaje de los manifestantes fue contundente: la ciudadanía quiere recuperar su ciudad, vivir en paz y dejar atrás el miedo provocado por la violencia.
La movilización representa así un nuevo llamado de la sociedad sinaloense a las autoridades para fortalecer la seguridad, garantizar justicia para las víctimas y generar las condiciones necesarias para que las familias puedan volver a apropiarse de las calles y espacios públicos.






