Detectan plaga asociada a materia en descomposición en croquetas para perros vendidas a granel en Culiacán

Investigadores de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) detectaron la presencia de cuatro especies de plagas en alimento procesado para perros que se comercializa a granel en tiendas de abarrotes de Culiacán.

El hallazgo forma parte de una investigación que se ha desarrollado durante seis años por integrantes del cuerpo académico de Vida Silvestre y Biología Molecular, de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la UAS.

Entre las especies encontradas destacó Necrobia rufipes, un insecto relacionado con materia orgánica en descomposición, cuya presencia generó especial interés entre los investigadores debido a que aún buscan determinar la forma en que llegó hasta el alimento.

El investigador José Israel Torres Avendaño explicó que existen principalmente dos hipótesis. La primera contempla que el insecto pudiera haber llegado al producto desde la planta donde fue elaborado.

La segunda posibilidad está relacionada con la comercialización a granel. Al abrir los costales y mantenerlos expuestos durante periodos prolongados, las croquetas pueden quedar vulnerables al ingreso de insectos provenientes del ambiente.

Los investigadores señalaron que una práctica más adecuada consiste en fraccionar el alimento y colocarlo en bolsas individuales, reduciendo así el tiempo de exposición del producto.

Además de Necrobia rufipes, el estudio permitió identificar otras tres especies asociadas con alimentos almacenados: Plodia interpunctella, Oryzaephilus surinamensis y Tribolium castaneum.

Los científicos observaron que estas plagas presentan una mayor presencia durante agosto, septiembre y octubre, periodo que coincide con un incremento de las temperaturas y las lluvias en la región.

De acuerdo con los investigadores, cuando estos organismos llegan al alimento pueden consumir componentes como proteínas y lípidos, modificando su composición y afectando potencialmente el aporte nutricional destinado a las mascotas.

El estudio también plantea una preocupación relacionada con el contacto directo de las personas con las croquetas que permanecen expuestas.

Los investigadores consideran que existe la posibilidad de contaminación por manipulación, particularmente cuando el alimento es tocado y posteriormente las personas llevan las manos a la boca.

Por ello, consideran necesario continuar estudiando las condiciones en que se almacena y comercializa este tipo de productos.

En el caso de Necrobia rufipes, los especialistas aún buscan establecer con precisión su vía de dispersión.

Aunque el insecto tiene capacidad para volar, no se caracteriza por ser un volador ágil, por lo que determinar cómo llegó al alimento es uno de los puntos que permanece bajo investigación.

El estudio pone atención en una práctica común de compra de alimento para mascotas y destaca la importancia de mejorar las condiciones de almacenamiento, exposición y manejo de las croquetas que se comercializan a granel.

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Redacción
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