Golpean, queman y amenazan de muerte al padre Clemente durante tres días de cautiverio en Culiacán

El sacerdote Clemente Morales Topete fue víctima de golpes, quemaduras graves y amenazas de muerte durante los tres días que permaneció privado de la libertad por un grupo de personas desconocidas en Culiacán, informó la Diócesis local.

A través de un comunicado difundido el domingo 1 de noviembre, la Iglesia católica dio a conocer detalles de las agresiones que sufrió el párroco de la iglesia Cristo Resucitado, luego de que fuera reportado como desaparecido el sábado 24 de octubre.

De acuerdo con la información proporcionada por la Diócesis, el religioso fue interceptado y trasladado a un sitio desconocido, donde sus captores lo golpearon, le provocaron quemaduras en distintas partes del cuerpo y lo amenazaron de muerte en repetidas ocasiones.

Durante su cautiverio, los responsables también le exigieron información que el sacerdote desconocía, por lo que no podía proporcionarles las respuestas que buscaban.

 

Fue hasta el martes 27 de octubre cuando recuperó su libertad y consiguió regresar por sus propios medios, conduciendo su camioneta, a la parroquia ubicada en el sector La Campiña.

 

Al llegar, integrantes de la comunidad católica, otros sacerdotes y personal médico acudieron para auxiliarlo. Posteriormente fue trasladado a una clínica para recibir atención especializada debido a las múltiples lesiones que presentaba.

 

Padre Clemente permanece bajo observación médica

 

La Diócesis de Culiacán informó que el estado de salud del sacerdote presenta una evolución favorable; sin embargo, continúa bajo observación y necesitará tiempo, cuidados y acompañamiento integral para su recuperación.

 

Además de las lesiones físicas, el religioso enfrenta afectaciones psicológicas y emocionales derivadas de las amenazas recibidas durante los días que permaneció retenido.

 

Iglesia exige frenar la violencia en Sinaloa

 

Ante lo sucedido, el obispo Jesús José Herrera Quiñónez condenó las agresiones y expresó su preocupación por la situación de violencia que enfrenta la población sinaloense.

 

La Diócesis también hizo un llamado a las autoridades municipales, estatales y federales para fortalecer las estrategias de prevención, seguridad, búsqueda de personas desaparecidas y procuración de justicia.

Asimismo, pidió que los hechos sean esclarecidos y que los responsables enfrenten las consecuencias legales correspondientes.

La Iglesia expresó su solidaridad con las familias de personas desaparecidas y víctimas de la violencia, al tiempo que exhortó a quienes generan estos hechos a detener las agresiones.

Las investigaciones permanecen abiertas y la Diócesis pidió evitar especulaciones o difundir información no confirmada que pudiera afectar el proceso.

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Redacción
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