La guerra interna entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayos dentro del Cártel de Sinaloa ha dejado más de 3 mil personas muertas desde que inició el conflicto en 2024.
Sin embargo, pese al despliegue de miles de militares y operativos de seguridad, el flujo de fentanilo hacia Estados Unidos no ha registrado una disminución significativa, de acuerdo con un análisis de la organización International Crisis Group.
El informe señala que, aunque el gobierno mexicano ha reforzado la presencia de fuerzas federales en Sinaloa, la estrategia ha logrado modificar la dinámica de la violencia más que detenerla.
Los enfrentamientos abiertos han dado paso a ataques más selectivos, mientras una de las facciones, identificada como Los Mayos, habría ganado terreno en varias zonas del estado.
Según el análisis, el conflicto ha provocado un elevado costo humano, además de desplazamientos de población y afectaciones económicas en distintas regiones.
A pesar de ello, las redes de producción y tráfico de fentanilo continúan operando, lo que ha permitido mantener el suministro de esta droga hacia el mercado estadounidense.
International Crisis Group sostiene que la presión militar y las detenciones de presuntos integrantes del crimen organizado no han sido suficientes para debilitar de manera decisiva las estructuras del narcotráfico.
El documento advierte que las organizaciones criminales mantienen capacidad para reorganizarse y preservar sus cadenas de suministro.
El reporte también plantea que una estrategia enfocada únicamente en el uso de la fuerza difícilmente resolverá el problema de fondo, por lo que propone fortalecer las instituciones civiles, combatir las redes de corrupción y ampliar la cooperación entre México y Estados Unidos para enfrentar el tráfico de drogas sintéticas y reducir la violencia en la región.






